Enjeux - LOS OGM
LOS OGM
Los OGM en el centro de la polémica
Sembrar, cosechar y comerciar son derechos fundamentales de los países y de los ciudadanos. Tras más de quince años de controversia sobre los OGM, científicos, profesionales agrícolas, asociaciones y consumidores siguen debatiendo sobre una cuestión muy delicada: ¿se puede modificar el genoma de las plantas, de los animales o de cualquier ser vivo? ¿En qué condiciones?
EL CONCEPTO
Definición
¿Qué esconden exactamente las tres letras de OGM? Se trata de las iniciales de «organismo genéticamente modificado». Un OGM es un ser vivo, animal, vegetal o microorganismo, fruto de una nueva técnica de selección denominada transgénesis. Mediante esta tecnología surgida hace aproximadamente tres décadas, los expertos han logrado identificar un gen con un interés especial para la especie que desean mejorar, por ejemplo el maíz o la soja. A continuación, han conseguido aislar este gen e introducirlo mediante distintas técnicas en el genoma de la especie concernida, creando así una nueva variedad. El gen introducido puede proceder de la misma especie o de una especie distinta. Este gen "de interés" confiere a la variedad una nueva característica, mejorando genéticamente la especie. Desde siempre el hombre ha buscado la forma de mejorar las variedades y las especies mediante el cruce de genes "mejoradores". Los métodos empleados eran simplemente más empíricos.
No confundir OGM con biotecnología
Para simplificar, podemos decir que una variedad de OGM cuenta con una nueva característica llevada por un gen reintroducido en su genoma y que los científicos denominan «traza». La construcción de los genes no es por tanto un ensamblaje, sino un flujo continuo de modificaciones, inserciones y desplazamientos. Se habla de "fluidez" del genoma que se convierte en parte implicada de un ecosistema más general que se extiende a todos los elementos y a las relaciones con el entorno. Se trata de una visión sistémica de la genómica que prevalece hoy en día con sus distintos niveles de organización e intercambios.
De manera más general, las biotecnologías agrupan toda una serie de tecnologías recientes entre las que se incluye la creación de variedades de OGM, pero también el marcado molecular, el conocimiento del genoma… Unas nuevas herramientas pretenden facilitar y acelerar el trabajo de los seleccionadores.
Interés de los OGM
¿Por qué los científicos y las empresas de semillas se interesan tanto en la tecnología de los OGM? La selección tradicional consiste básicamente en cruzar dos variedades (A y B) a lo largo de varias generaciones seguidas para obtener una tercera variedad que conserve las características principales de la variedad A pero con un carácter propio de la variedad B, como podría ser, por ejemplo, una resistencia a una enfermedad, un mayor contenido en proteínas… El inconveniente es que se trata de una técnica que requiere una aplicación larga y laboriosa para obtener el resultado deseado. Así, por ejemplo, hay que esperar unos diez años para crear una nueva variedad de trigo, que a su vez exige cruzar una gran variedad de elementos. El gen portador del carácter de la variedad B que el seleccionador desea introducir suele llevar caracteres desfavorables.
La creación de variedades de OGM permite identificar y aislar de manera precisa el gen buscado sin verse dificultado en el proceso por la presencia de genes desfavorables. Además el proceso es mucho más rápido y permite introducir un gen procedente de otra especie. Así, por ejemplo, el gen de la bacteria Bacillus thuringiensis, utilizado en la lucha contra los insectos en la agricultura biológica, se ha introducido en el maíz para hacerlo más resistente a la oruga del maíz.
SITUACIÓN ACTUAL
La protección de los cultivos
Las primeras investigaciones sobre los OGM se han centrado en la producción de sustancias terapéuticas como la insulina o tratamientos para luchar contra la fibrosis quística. Si bien el interés de los OGM en la producción de medicamentos es fácilmente comprensible, resulta menos evidente verlo en plantas resistentes a los insectos o a un herbicida. Las primeras variedades de OGM han reforzado la resistencia de las plantas frente a las plagas o los parásitos. El principal interés reside en disminuir el número de tratamientos fitosanitarios aplicados al campo; Así, por ejemplo, el uso de variedades de maíz transgénico resistentes a la oruga del maíz permite suprimir la utilización de insecticidas foliares en los cultivos. En los Estados Unidos, el cultivo de variedades de remolacha resistentes a un herbicida permite a los agricultores norteamericanos pasar de cuatro o cinco tratamientos herbicidas por año a tan sólo uno o dos.
Un amplio abanico de posibilidades
También se han iniciado investigaciones para crear variedades de OGM resistentes a las enfermedades o los virus, así como variedades resistentes a la sequía, la salinidad o el frío. Distintos equipos trabajan para mejorar el rendimiento de los cultivos aumentando la eficacia de la asimilación de los abonos por parte de las plantas. Además se pueden agrupar en una misma variedad distintas resistencias.
Los seleccionadores pretenden asimismo aumentar el contenido en almidón, proteínas o vitaminas de las plantas. Por ejemplo, en lo referente a la patata, los científicos tratan de modificar la proporción de los distintos tipos de almidón almacenados en los tubérculos a fin de reducir las cantidades de aceite absorbidas por las patatas fritas al cocinarlas.
Otros trabajos en curso
Los investigadores han diseñado una serie de programas que pretenden aumentar la eficacia de absorción de las proteínas vegetales por parte de los animales con el fin de reducir las cantidades de vegetales ricos en proteínas necesarios para producir 1 kg de carne y responder así a la creciente demanda alimentaria. Otros trabajos pretenden mejorar la fabricación de la pasta de papel y reducir así considerablemente la superficie de bosque explotado para un mismo volumen de papel fabricado.
LOS INCONVENIENTES DE LOS OGM
Múltiples interrogantes
A pesar de los supuestos beneficios que puedan aportar, los OGM suscitan múltiples interrogantes, en particular en cuestiones éticas, de dependencia tecnológica o de apropiación de lo vivo. ¿Tenemos derecho de introducir en una especie un gen de otra especie? ¿Debemos legislar estos aspectos e imponer límites? ¿Es normal que las empresas se concedan patentes, equivalentes a las patentes industriales, sobre material vivo? ¿Es legítimo que dichas empresas recuperen genes presentes de forma natural en las plantas, bacterias u otros seres vivos y se los apropien? ¿No podríamos considerar esta iniciativa como biopiratería? A largo plazo, ¿no corremos el riesgo de que la selección de variedades se concentre en manos de unos cuantos grupos multinacionales, unas pocas empresas privadas de las que dependería la mayor parte de la producción alimentaria del planeta? … éstas son algunas de las múltiples preguntas que se formulan los movimientos anti-OGM.
Diseminación de genes en el medio ambiente
El cultivo de OGM plantea también interrogantes medioambientales y, más concretamente, dudas respecto al riesgo de propagación de los genes en las parcelas adyacentes a las parcelas de organismos genéticamente modificados; por ejemplo, el polen de las variedades de OGM puede ser transportado muy lejos por el viento o por insectos y depositarse en otras plantas de la misma especie no modificadas genéticamente, malas hierbas situadas en los márgenes de los campos de cultivo o plantas cultivadas. Las semillas de este cruce pueden a su vez convertirse en portadoras del gen de la variedad transgénica. Un riesgo contra el que los grupos anti-OGM se batieron en Francia durante muchos años segando las parcelas de cultivo y de ensayo de OGM.
Una moratoria sobre el cultivo de OGM en Francia…
Bajo la presión de los movimientos anti-OGM y atendiendo a la creciente preocupación de la sociedad francesa, el gobierno decidió a principios de 2008 aplicar una moratoria que ha conducido al cese total del cultivo de OGM en Francia. Una decisión considerada como una victoria de la oposición a los transgénicos y que ha causado una gran decepción entre sus seguidores. Y un arriesgado posicionamiento político contrario a las opiniones de los científicos europeos. En otros países europeos todavía está autorizado el cultivo de OGM, en particular en España, donde se cultivan cerca de 40.000 ha de híbridos de maíz modificados genéticamente resistentes a la oruga del maíz.
En 2009, por primera vez desde mediados de los años 80 y de los primeros estudios sobre los OGM, no se ha autorizado ningún ensayo de OGM en suelo francés.
… pero siguen autorizándose las importaciones de OGM
En Francia, el cultivo de OGM se encuentra hoy en día bloqueado. Sin embargo, se sigue autorizando su importación y, de hecho, tanto la Unión Europea como Francia importan grandes cantidades de OGM, como, por ejemplo y de manera particular, soja para la alimentación animal. Una situación sin duda paradójica que los agricultores favorables a los OGM consideran injusta e incoherente.
PERSPECTIVAS Y SOLUCIONES
¿La investigación se retrasa?
Los investigadores y profesionales del cultivo de la semilla lamentan que Francia haya llegado a este callejón sin salida porque consideran que amenaza el futuro de la investigación y los conocimientos en biotecnología vegetal del país. Los investigadores están de hecho consternados de ver sus ensayos destruidos por los movimientos anti-OGM y consideran fundamental preservarlos para que Francia no se quede rezagada respecto a los avances de los laboratorios y las grandes empresas norteamericanas del sector. Estiman además que impedir a los ganaderos europeos explotar estas tecnologías supone arriesgarse a que la selección de variedades se concentre en manos de un pequeño grupo muy limitado de empresas privadas o de capitales multinacionales.
Distorsiones de la competencia
Por su parte, los agricultores franceses favorables a los OGM se consideran víctimas de distorsiones de la competencia respecto a los productores de países donde se permite el cultivo de OGM. La reducción del número de productos fitosanitarios y la obtención de variedades más productivas, que utilizan mejor el agua disponible o los abonos por ejemplo, permiten reducir los costos de producción. Los productores franceses temen que se abra la brecha de competitividad con sus homólogos de otros países.
¿Un marco claro para el cultivo de OGM?
En la Unión Europea y en Francia se debate desde hace décadas sobre el concepto de umbral de presencia accidental de OGM en las semillas no modificados genéticamente o en los cultivos de cereales no modificados genéticamente. Pero la cuestión aún no está zanjada... Se ha sugerido un umbral del 0,9% como el adoptado para el etiquetado de productos alimentarios, pero es un umbral rechazado por los movimientos anti-OGM.
Además, se han realizado múltiples estudios para definir las normas de producción de los cultivos modificados genéticamente y los cultivos no modificados genéticamente (distancia entre las parcelas, por ejemplo) y evitar el riesgo de polinización cruzada entre ellos. Pero sigue sin tomarse una decisión definitiva…
La fijación de este umbral y la definición de normas precisas de co-existencia de ambos tipos de cultivos constituirían un gran avance para el mundo agrícola para que se pudiera cultivar sin miedo variedades de OGM. Pero los anti-OGM siguen atrincherados en sus posiciones y consideran de momento que el riesgo de cultivar especies modificadas genéticamente es demasiado elevado.
Para tratar de calmar los ánimos y aclarar la situación, el gobierno francés creó en abril de 2009 el Consejo Superior de Biotecnología, y una de sus primeras tareas consistirá precisamente en establecer las diferencias entre los cultivos modificados genéticamente y los cultivos no modificados genéticamente.
Por su parte, entre los investigadores y los seleccionadores empiezan a surgir nuevas ideas que se podrían legislar. Los científicos sugieren, por ejemplo, solicitar sistemáticamente a las compañías que justifiquen la elección del gen introducido y su modo de integración y proporcionen un análisis tipo ventaja/desventaja para cada caso. También proponen endurecer las pruebas toxicológicas requeridas en la solicitud de autorización como, por ejemplo, ampliarlas a al menos dos especies en lugar de una, prolongarlas a más de 90 días, tener en cuenta el sexo de los elementos u otros componentes que actualmente quedan fuera de los controles.
Chiffres Cles ES

En 2008, se cultivaron 125 millones de hectáreas de OGM en el mundo.
Los cinco principales países productores son los Estados Unidos, Canadá, China, Brasil y Argentina.
Cuota de las superficies cultivadas con variedades de OGM en el mundo en 2007:
- 68 % de las superficies de soja
- 47 % de las superficies de algodón
- 24 % de las superficies de colza
- 25 % de las superficies de maíz
(Fuentes: www.ogm.gouv.fr, www.ISAAA.org)
En savoir Plus ES
La normativa
En Europa, las políticas de experimentación, cultivo, importación y comercialización de variedades de OGM se rigen por una estricta normativa. Lo mismo sucede con la incorporación de variedades de OGM en los productos alimentarios para los industriales.
Los cultivos y experimentos de variedades de OGM también están sujetos a dicha normativa
Chiffres Cles ES
La tolerancia a los herbicidas concernía el 63 % de la superficie total de las variedades de OGM cultivadas en el mundo en 2007, el 18 % la resistencia a los insectos y el 19 % la combinación de dos caracteres.
(Fuente: ISAAA)
Dates Cles ES
1983: 1ª planta transgénica obtenida (tabaco en estado experimental).
1985: 1ª planta transgénica resistente a un insecto.
1987: 1ª planta transgénica tolerante a un herbicida total.
1990: 1ª comercialización de una planta transgénica (China: tabaco resistente a un virus).
1994: 1ª legumbre transgénica comercializada
1997: Francia: 1ª autorización de cultivo transgénico: maíz resistente a la oruga del maíz.
1999 a 2008: se pasa de 40 a 125 millones de ha de plantas transgénicas cultivadas en el mundo.
2008: una moratoria pone fin al cultivo de OGM en Francia.
2009: se prohíben los ensayos de variedades de OGM en el campo en Francia.
Focus ES
Argumentar caso por caso
Los recientes debates entre los defensores y los detractores de los OGM evidencian la necesidad de cara al futuro de no justificar la autorización de los OGM de forma global, sino más bien estudiarla caso por caso en cada expediente de homologación.
